Según cuenta la historia, el nombre y el concepto principal del spa, se originó en los tiempos del antiguo imperio romano; los legionarios, buscando descansar sus cuerpos y curar sus heridas, construían baños en aguas termales y manantiales. Los tratamientos que se ofrecían en estos baños se llamaban “Salus Per Aquam” (spa), lo cual quiere decir “salud por o a través del agua”.
La tradición de la cultura spa, señala como más cercana y por ello más verosímil, la procedencia de la palabra “SPA” y su origen en la ciudad de Spa, en el corazón de las Ardenas de Bélgica, una ciudad termal donde llegan fuentes minerales de una gran pureza que se benefician con un fenómeno geológico excepcional y que durante el siglo XVI y gracias a las propiedades excepcionales (pureza, alta concentración en oligoelementos y baja mineralización), esta ciudad alcanzó una fama y un reconocimiento científico de sus aguas e hizo que este lugar, cediera su nombre a los centros de bienestar que hoy conocemos, como spa, y su nombre se convirtió, a partir de este siglo, en un denominación genérica.
Partiendo de la premisa que la cultura es el conjunto de todas las formas y expresiones de una sociedad determinada, como tal incluye costumbres, prácticas, reglas de la manera de ser, entre otras podemos, entonces, decir que la Cultura Spa conlleva consigo todo un sistema de acciones, periodos, costumbres y prácticas que un individuo mantiene en relación al sector.
Podemos señalar qué es lo que busca cualquier visitante spa, cuando se acerca a un centro de bienestar, salud y belleza, dado que ellos son los representantes de una tendencia social, que marca un cambio en la cultura del cuidado personal ampliando sus horizontes, porque ahora los spa go-ers, buscan no solo mejor la salud física sino también buscan relajarse, embellecerse, o sentirse mas lindas o lindos, renovar sus energías y por supuesto ampliar sus relaciones sociales.
Debemos decir, que los que visitan los spa y representan esta nueva tendencia en alza en todo el mundo, caracterizan a la “cultura del spa” o “forma de vida spa” por su búsqueda constante de salud, el descanso del cuerpo, la mente y del alma, y el desarrollo de nuevas y fantásticas sensaciones, que los acerque a la búsqueda de la felicidad y del equilibrio.
Los visitantes spa son personas activas que promedian la franja de los 30 a 50 años, son en su mayoría mujeres, aunque el segmento de los hombres es el que más crece, y debemos observar la tendencia creciente en los spa que hace que cada vez más adolescentes se acerquen a estos nuevos espacios, muchos de ellos son Ejecutivos, empresarios, con un alto grado de exigencia que deben optimizar cortos períodos de descanso para conseguir librarse del estrés.
El concepto Spa está muy ligado a la salud y al bienestar y podemos, en este párrafo, señalar que la “cultura spa” está muy relacionada con la cultura del bienestar, donde podemos definir aquí, el bienestar, como lo hace la OMS, Organización Mundial de la Salud como:
>Una forma de medicina alternativa, basada en el equilibrio sano del cuerpo, la mente y el espíritu que causa en sí mismo un sentimiento de bienestar total
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Un método integrado de funcionamiento orientado a maximizar el potencial que el individuo es capaz de dar, lo cual requiere que mantenga un continuo de equilibrio y una dirección útil dentro del ambiente donde funciona y se desarrolla
>Una dirección en curso hacia un potencial cada vez más alto en términos de funcionamiento
>Un proceso activo de darse cuenta de ser y ejercer opciones hacia una mejor existencia que sea compatible con un cambio o movimiento hacia el foco de actuar en pos de prevenir nuestra salud estando lo más lejos posible de las enfermedades
>Una opción de salud que acentúa el estado del ser humano y su desarrollo.
>Un análogo al término médico "homeostasis".
Esta definición nos enmarca y nos ayuda a descubrir nuevas y sorprendentes propuestas gratificantes que intentan satisfacer estas necesidades de los visitantes spa, y la clasificación tradicional de los spa, en spa urbanos, spa médicos y spa de destino, que no es completa, pero es un manera de diferenciar el mercado, desde el punto de vista de las propuesta de valor, y es nuestra más sana intención que estén todos y cada uno, de los spa representados para que contribuyan a enriquecer esta comunidad, dentro de www.culturaspa.net y que el visitante encuentre una oferta variada y a su medida
En un Spa debe haber, antes que nada un excelente circuito de agua, una gran variedad de productos cosméticos y curativos, además de excelentes terapeutas, que sean capaces de solucionar desde un problema de hidratación hasta un problema de acné, además en los spa modernos pueden existir gran variedad de aparatos de medicina. Se trata de auténticas fuentes de relax que por su desarrollo en los últimos años se han se han convertido en un fenómeno de la industria del turismo.
Los atractivos de los spa los pueden convertir en una opción perfecta para unas minivacaciones o el cierre de un ajetreado viaje de negocios, en el caso de los spa de los hoteles la estadía promedio oscila entre dos y siete días y por una cuestión de conveniencia económica, los paquetes que incluyen alojamiento, una serie de tratamientos prefijados y, en algunos casos, comidas, son los más elegidos por sus visitantes.
Los latinos demandan especialmente tratamientos faciales y/o corporales que influyen en lo estético, los hombres en especial están atentos a los resultados y las mujeres son las más audaces a la hora de incursionar en técnicas innovadoras como las que son a partir de chocolate o champaña.
El Beneficio más valioso que un huésped puede esperar de un spa es su impronta única y personal: la integración de sus servicios con el entorno natural, es muy benefciosa, por ejemplo en Manizales, Colombia , El hotel termales del Otoño, ofrece junto a sus tratamientos y donde uno puede disfrutar de un baño termal, admirando una magnifica vista de la montaña del Centro Cafetero colombiano u otro cliente argentino, podrá disfrutar de un relajante baño de vino Malbec en un viñedo de los Cordillera, un masaje con romero y tomillo, entre otras hierbas típicas de la región en Iguazú, o con rosa mosqueta, lavanda y murtilla, en Bariloche.
En cultura spa, tendremos en cuenta esta la definición amplia del bienestar de la OMS y por eso en este espacio, incluimos, todos los centros de bienestar posibles, aún otras propuesta como son el fitness, los centros wellness, propiamente dichos y ofertas de medicina y estética.
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